sábado, 16 de mayo de 2009

Décima visita

Jueves 14 de mayo 2009

No hemos oido los gritos desde Bilbao, pero si nos ha pitado mucho los oidos, suponemos que son los cáxones de los coches desde Rubí para celebrar que ha ganado el Barça la copa. Lo acaba de confirmar Juan en internet.

Ha sido una noche de no parar de dar vueltas y eso que ya teníamos un antifaz, pero la calefacción sigue enchufada, y esta habitación es un horno aún teniendo la ventana y el balcón abiertos y un ventilador funcionando.

Hemos llegado bien a ver al peque, aún estaba dormido en la cuna. Una asistenta lo ha traido y Juan lo ha ido a coger pero le ha dicho que no, que había que cambiarlo porque estaba meado y se lo ha llevado a un cuarto anexo con un lavabo, wc, desagüe y un cambiador. Chus se ha asomado a la puerta para mirar, había otro niño; ha visto como le ponían el culo bajo el grifo y a escurrir en una palangana (él no ha dicho nada) y le han dicho que pasara a secarle, allí le han dado un trapo blanco de algodón, como una sábana de cuna que es con lo que los secan, después ha entrado Juan y le hemos vestido tras la movilización y masaje de piernas. Hoy le han traido un gorro de "polaca".

Juan le ha dado el bibe que se lo ha tomado estupendanente, y a Chus le han dado una tacita con una cucharilla normal de las de café con leche en España y le han dicho que era fruta. El pedugo ha probado por primera vez la fruta (manzana triturada) ¡qué cara ha puesto! pero no ha dicho que no, nos hemos embadurnado los tres y terminado todo y todo.

Después al paseo, hoy hace sol. Se ha dormido un rato tras cantarle la del "trece de mayo" y varias de los payasos de la tele: "Había una vez... En el auto de papa..." Mientras dormía y le hacíamos los ejercicios pasivos, hablábamos con Aizhan de temas de música. Cuando se ha despertado hemos ido al columpio, se agarra con fuerza a las barras. Después le hemos enseñado a coger el mordedor con las dos manos y un poco de coordinación llevándolo a la boca. Al principio iba a la frente, a los ojos... pero al final, el solito se lo llevaba a la boca.

La sonrisa es el ejercicio de cada día, hace dos días que esboza una pequeña sonrrisa a base de vibrar sobre sus labios y reir al mismo tiempo. Hoy se nos ha hecho muy corto. Juan a preguntado a Aizhan donde está la estación del tren en el plano, y después de dejarnos en el hotel, nos hemos ido andando a buscarla.

En el paseo hemos visto una iglesia católoca abierta y hemos entrado. Al rato, se nos ha acercado una señora como rusa y nos ha preguntado algo, Chus le ha dicho que eramos españoles, entonces nos ha hecho señas para que esperáramos un poquito y al minuto ha venido una monja con un hábito marrón que nos hablaba en italiano. Nos ha dicho que vive en un convento de Teresianas, que si vivíamos aquí o estabamos de paso y que el domingo, la misa es a las 4 y que nos esperaba.

Casita rusa

En busca de la estación, hemos recorrido un montón de calles llenas de casitas rusas. Teníamos intención de hacer un montón de fotos, pero Chus nada más llegar ha dicho que no se atrevía, parecía tomada por las fuerzas de seguridad. Por fin hemos encontrado la manera de acceder a los andenes por unos pasadizos cubiertos y elevados sobre las vías. Desde allí hemos fotografiado algunos trenes de mercancías muy largos llenos de carbón, que probablemente venían de Rusia. También se veia un tren de pasajeros de color verde con una máquina enorme naranja. Con idea de hacer foto a la máquina, hemos accedido a un andén paralelo, pero en el momento que hemos sacado la cámara, dos militares (o seguratas) has cruzado la vía para decirnos NO FOTO, así que automáticamente la hemos guardado, pero aún así nos han seguido sin decirnos nada más hasta que hemos salido del andén. Luego hemos visto que en cada vagón había dos o tres vigilantes.

Tren de carbón

A la salida de la estación hay un mercadillo anexo a una torre, auténtico, y por primera vez hemos visto pescado fresco en unas cajas de madera (pescan en los lagos dulces y salados que rodear a Petropavlovsk). Como estábamos solos y todos nos miraban, no nos hemos atrevido a hacer fotos, solo algunas a escondidas.

De vuelta al hotel, hemos buscado en el plano el mercado al que nos llevó Aizhan, y resulta que nos hemos metido en otro en el que los puestos eran como armarios que al abrir las puertas se convierten en tiendas. Por fin llegamos a la nave enorme del otro día que estábamos buscando. Si os decimos que hemos recorrido 50 puestos de zapatos, nos quedamos cortos, buscábamos unas sandalias planas para Chus, y no las hemos encontrado, todas eran de tacón y de materiales plásticos llamativos. Sólo tienen un modelo de cada, y sólo un número, si te va bien, bien, si no a otra tienda. Volviendo a casa no podíamos con los pies.

Al acabar de comer, Burgos se ha conectado con nosotros y ha funcionado la webcam sin problemas aunque un poco lenta.

Chus ha pasado toda la tarde tumbada reventada por la caminata. Hemos recibido correos y por la noche nos hemos conectado con Burgos de nuevo y Zaragoza donde algunas lucían la camiseta del Barça.

Cuando íbamos hacia la estación hemos entrado a fisgonear en un centro comercial del paseo y allí hemos visto una tienda de gorros de ruso de piel, pero a 30.000 T, 25.000 ptas. así que nos quedaremos con las ganas.

jueves, 14 de mayo de 2009

Novena visita

Miércoles 13 de mayo de 2009

Ayer durante el día hizo bastante calor, por la noche refresca, pero nosotros hemos dormido con las ventanas abiertas de nuevo, porque a pesar de haber pedido que nos desconectaran la calefacción, sigue encendida a tope.

A la llegada a la Casa Cuna, la pediatra a salido a nuestro encuentro. En la puerta nos ha explicado que el niño no estaba, se lo habían llevado al hospital a hacerle unas pruebas. Mientras volvía, nos hemos acercado hasta la casa de Aizhan para recoger algunas cosas. Entre tanto, Juan ha podido hacer fotos de los alumnos de un colegio trabajando su jardín. Aqui, cada casa se encarga de su trozo de jardín que es atendido por los vecinos, en algunos plantan hortalizas. Los jardines de los colegios los cuidan los alumnos, además de limpiar las hojas secas y recoger los papeles de la calle, por lo que está bastante limpio todo. 

No sabemos de donde lo ha sacado, pero Aizhan ha conseguido un antifaz, nos lo turnaremos. También nos ha grabado música de dombrá y dos nanas en ruso como le habíamos pedido.

Cuando hemos vuelto a la Casa Cuna hemos esperado un rato.Mmientras Aizhan nos traducía algunos nombres del plano, y sobre las 10:45 nos han traido al niño, que para alegrón nuestro, cuando nos ha visto y le hemos dicho cositas, se ha puesto muy contento y ha sonreido.

Después le hemos cambiado el pañal porque venía meado, le hemos movilizado un poco, pero como estaba muy cansado, se ha quedado dormido en brazos un buen rato. A venido del hospital relajado y nos ha parecido que se movía más y nos buscaba con la mano. Mientras dormía comentábamos con Aizhan cosas sobre el coste de la vida aquí. Ha dicho que un apartamento de una habitación viene a costar aproximádamente 30.000 $, o sea unos 22.500 €, menos de 4 millones de pesetas.

Cuando el niño se ha despertado hemos hecho sesión de canto: "A la nanita nana...", y una en catalán "A la vorera del mar..." y canción de cuna de Brahms.Cuando cantamos nos mira y se queda relajado. Después a la cuna.

A la vuelta al hotel nos han dicho al ir a pagar diez días más, que intentarían buscarnos una mesa más alta, la que tenemos en la habitación es muy baja y resulta incómoda para trabajar con el ordenador. Mientras comíamos han llamado a la puerta, venían una traductora de inglés, una empleada del hotel y un señor de mantenimiento, todo para elevar la mesita a mesa con una manivela que tenía debajo y que no habíamos visto. Ya podemos comer como personas normales y nuestra espalda lo agradecerá al escribir en el ordenador. Desde ayer, hay una persona en el hotel que habla inglés y que durante unas horas está disponible para atender.

Hemos vuelto al monumento a Abay donde hemos estado sentados hasta las 9 con Paco y Mª Ángeles. Ya nos volvíamos a casa cuando hemos escuchado música que parecía en directo, en un recinto vallado con guarda de seguridad, y hemos entrado a curiosear. Era al aire libre y cuál ha sido nuestra sorpresa al ver una inmensa terraza llena de mesas, delante de un escenario vacío, donde sonaba música disco. Las mesas a tope y la gente tapados con mantas de colores. Nos hemos comido un frankfurt cada uno que no han llegado a 500 T en total, pero las 4 cervezas de medio litro cada una y unas patatas fritas nos han costado 1.400 T. Aquí es tan duro y tan largo el invierno que en cuanto despunta la primavera se lo montan como sea para estar al aire libre.


Hoy como nota contamos que las calzadas de las calles son de asfalto límpio, sin marcar los carriles ni los pasos de peatones, y hay que adivinarlos buscando los semáforos que son iguales a los de los coches. Lo que si hay y "chapeau" por ellos son rampas en todas las aceras y en todas las direcciones. Eso si, hemos visto algunas sillas de ruedas de barras de hierro que llevan un sistema de desplazamiento con una barra vertical que al moverla empuja las ruedas.

Llegamos al hotel a las 24 horas y hablamos un rato con Barakaldo con el skipe. Es un balón de oxígeno para nosotros poder comunicarnos con España.

Octava visita

Martes, 12 de mayo 2009

Tempranito y con sol, hemos ido a ver al bebé. 

No lo veíamos entre tanto niño al entrar en la sala y hemos oido como una cuidadora decía su nombre cariñosamente en ruso y le indicaba ¡papa y mama! (con acento en la primera "a", como se dice en ruso). Ya estaba vestido y en el taca-taca, pero quieto. Estaba adormilado pero al hablarle, ha levantado la cabeza y nos lo hemos llevado a cambiar el pañal y entonces ha comenzado la sesión de masaje y "pedorretas" y ha esbozado una sonrisa (ayer igual, nuestro esfuerzo nos cuesta juntando los labios y sonriendo con él para enseñarle a sonreir). Dándole besos en la palma de la mano se calma cuando llora y nos identifica con ello. Nos ha sorprendido hoy que ha empezado a asociar, cuando ponemos los labios en su mano abre la palma para que le demos besitos.

Hoy hemos practicado la alternancia de manos, y ha conseguido agarrar el mordedor para llevárselo a la boca, todo un triunfo.

Nos han dado medio biberón para que le diéramos, creemos que ya le habían dado uno, pero se ha quedado con ganas de más. 

El paseo hoy ha sido menos abrigado, sin mono pero con gorro, polainas y ropa recia. Ha dormido un rato mientras le hacíamos gimnasia pasiva como si fuera en bicicleta para movilizar tobillos, rodillas y cadera y después por separado, digitopuntura plantar... en fin con paciencia, pero ni se ha inmutado. Cuando ya había descansado se ha despertado solo y entonces hemos hecho clase de palmas, primero de una en una con las nuestras y después juntando las dos.

Se nos ha acabado el tiempo. Al entrar le han llevado directamente a la cuna. Cuando Chus ha salido, se ha puesto a llorar, pero en seguida ha entrado la asistenta para que se tranquilizara.

Hoy nos han llevado a ver la Catedral ortodoxa de Petropavlovsk. El cura estaba sentado en un banco y nos ha invitado a entrar. La están restaurando y está llena de andamios de madera por fuera. La empezaron a construir en 1.850 y han ido añadiendo desde entonces distintas partes. Nuestra traductora ha hecho el comentario de que era muy antigua, entonces Juan le ha explicado que en España teníamos catedrales góticas y románicas... y se ha quedado muy sorprendida. La catedral está llena de iconos y dentro hay dos tiendas donde hemos comprado una vela estrecha de unos 20 cm. porque hemos visto que ponían velas a los iconos. Dentro había una sacristana y como no sabíamos a quien poner la vela, le hemos preguntado y nos ha abierto un cordón para poder pasar a una zona cerrada y allí hemos puesto la velita.

Después nos hemos dirigido a una mezquita grande y contruida en 2006. Al entrar, Aizhan y Chus se han cubierto la cabeza con dos pañuelos de los que estaban colgados para ello en una percha de pie. Todos nos hemos quitado los zapatos, Aizhan se ha dirigido al que estaba en la entrada y le ha pedido permiso para pasar, y se lo ha dado señalado con las manos al hombre hacia una escalera por la que se accede al primer piso, y a las mujeres por otra que va al segundo piso. El primer piso era una sala totalmente enmoquetada que ocupa toda la mezquita donde oran los hombres mirando a la meca. En el segundo piso las mujeres a través de una celosía puden observar la sala principal y orar en unas alfombras en los extremos del pasillo. También en el segundo piso hay una biblioteca donde se dan clases de árabe gratuitamente. Ha sido interesante. A la salida, como no se paga al entrar hemos dado un donativo.

Primera planta de la Mezquita

Hemos comido en la habitación y actualizado algo del blog. Después el paseo de rigor y hoy hemos descubierto que han abierto las barracas del parque, curiosas por cierto y algo diferentes. Después sentados en un banco frente al monumento a Abay (pensador, poeta y pedagogo kazajo) y Pushkin (poeta, dramaturgo y novelista fundador de la literatura rusa moderna) los cuatro españoles hemos añorado nuestra cocina y recordado a los cocineros mediáticos. Nosotros añoramos la tortilla de patata.

Con una osa y su osezno en el parque de las barracas

Al llegar al hotel hemos visto un correo de Burgos que nos ha alegrado, y Juan ha llamado a Zaragoza. Queremos agradeceros a todos los lectores y seguidores del blog vuestros comentarios y compañia, nos está sirviendo de mucha ayuda y nos hace no sentirnos solos.

Hace mucho calor y encima la calefacción en el hotel está a tope, ¡viva el derroche de energía! Hoy hemos dormido con la cabeza en los pies de la cama para que no nos diera la luz de frente, y hemos descansado un poco más, pero seguimos con ojeras. Hemos conectado con Zaragoza, y seguimos radiando y leyendo el teletipo. También hemos pedido una almohada más con el libro de ruso y la señora de recepción nos ha contestado con dibujos. Hoy el € ya se cambia por 200 Tengues.

La nota de hoy es que hemos entrado en una farmacia a comprar paracetamol con un prospecto que Chus llevaba, y la sorpresa ha sido que en lugar de venderte una caja, venden sueltas las hojas de 10 pastillas. Otra cosa, se nos olvidó comentar ayer que cuando llovía nos pusimos nuestros gorros de lluvia que llevamos en España y se rieron de nosotros el chófer y la traductora diciéndonos que aquí resultaba gracioso.


martes, 12 de mayo de 2009

Séptima visita

Lunes, 11 de mayo 2009

Hoy aún es fiesta, porque han traspasado el festivo del sábado al lunes. Nosotros siguiendo nuestra rutina hemos madrugado como cada día a las 7:30 porque en el comedor son un poco lentos sirviéndonos el desayuno. Hoy Chus ha probado un desayuno diferente, llevaba leche con muesli, ensalada de col cruda con yogurt y huevos a la plancha con ketchup.

Ha amanecido lloviendo y más fresco el día, por lo que hemos vuelto a sacar del armario los pantalones de pana. Cuando hemos llegado a la Casa Cuna estaba cerrada la puerta de los coches, así que nos ha tocado entrar por una peatonal, bajo el paraguas y pisando barro. Las calles circundantes al orfanato tienen poco asfalto, y algunas son de tierra, y como curiosidad la tubería del gas esta a ras de tierra y se eleva haciendo una puerta para que pasen los coches.

El niño ya estaba levantado, le acababan de dar el biberón y justo iban a cambiarle de ropa, así que hoy la sesión de "fisioterapia" ha sipo más larga e intensa, Chus en las piernas y Juan en los brazos y la cabeza. El niño no ha rechistado, se le notada cargadito de mocos y tosía, así que hemos añadido unos minutos de "clapping" que le ha dejado más tranquilo, y despues de toser parecía menos afónico.

Como llovía no hemos podido salir al patio, pero la temperatura en el interior era tan elevada, que además de abrir las ventanas hemos tenido que bajerle el peto al niño porque estaba a todo sudar, igual que nosotros.

Hoy el paseo ha sido por la sala donde está el parque con todos los niños, y la estimulación a base de sonajeros, palmas, pedorretas... y flash de la cámara. También nos trajimos un cerdito de madera que al apretarlo gruñe... y lo bueno es que le gusta, se queda atento mirando y lo toca cuando vibra.

Aizhan se ha aprendido en español una de las canciones que le cantamos, "Debajo de un botón", y ahora la canta con nosotros. La sorpresa de hoy es que como tenemos que improvisar actividades, se nos ha ocurrido cantarle una jota, y... hemos elegido "La perra Isabel..." con percusión improvisada de palmas. Nos han preguntado que qué era esa canción y si todos los españoles cantaban tanto y tan bien (?) y hemos tenido que explicar que nos gustaba la música tradicional, además de explicarles como se baila, levantándole los brazos al niño y cruzádole las piernas, o sea un show, después del cual se ha dormido sobre el pecho. Luego se ha despertado con los ojos como platos justo cuando nos teníamos que ir.

Aizhan nos ha enseñado fotos de su familia que parte vive en Omsk (Rusia), a sólo 290 Km. de Petropavlovsk. Hemos visto una foto de ella en Moscú, y nos ha explicado que desde Petro cuesta lo mismo ir a Almaty que a Moscú, hay 1.600 Km. En tren se tardan 36 h. y en avión casi 4 h. Ellos pasan con frecuencia a Rusia pero tienen que pedir un visado que les dan por tres días.

A la salida de la Casa Cuna hemos ido con el chófer a ver el hospital maternoinfantil, donde nació el bebito. Llovía a mares y se veían muchas casitas rusas de madera con ventanas de colores y tejado de uralita. Hemos hecho una foto de la fachada del hospital, y sin parar el coche directos a la farmacia a comprar crema para el dolor de piernas y una pera para sacarle los mocos al bebé. Después a un mercado central donde había puestos de frutas, de especias, de carne y embutidos de caballo (es la carne más típica en Kazajistán), de leche de yegua, de carne de cerdo... todo puesto encima de mostradores planos de marmol, sin refrigeración. También había puestos de flores, y rodeando el edificio numerosos puestos de zapatos, ropa y pieles de zorro colgadas en medio de charcos enormes y algo de barro que recogían con palas y ponían en bidones con ruedas para limpiar los accesos. Aún así todo estaba bastante limpio.

Chus y Aizhan

Anexo a esto, una inmensa nave de tienditas clonadas de las mil y una cosas, nos mareábamos de mirar de un lado a otro, todas como stands de feria prefadricados y en los pasillos vitrinas de joyas de plata y oro con un señor/a al lado. Hemos comprado fruta, y la gente le preguntaba a Aizhan que de dónde éramos. Luego ella nos ha explicado que era la primera vez que unos extranjeros le pedian visitar ese mercado.

De vuelta al hotel hemos comido chicharrillos en lata, crema de queso con rábanos y tomates de Kyrgyjistán, rojos intensos y exquisitos, con pepinillos agridulces. De postre unas peras kazajas que parecían membrillos muy ricas, y pastas de horno con sabor a mantequilla.

En medio de esto, nos ha llamado Olga desde Barcelona para interesarse por nosotros.

La nota de hoy es que al peque le hemos tenido que cambiar el pañal porque se ha meado estando con nosotros, ya va cogiendo confianza y se nos mea encima. Ha hecho muchas fuerzas pero no cacas, eso si ha tirado un par de pedetes con categoría de pedos. Ha empezado a sonreir.

Del paseo de la tarde podemos contaros que las "espicacas" que parecen verse desde el Google map en Petropavlovsk, se están convirtiendo en preciosos abedules con hojas, la ciudad está llena de árboles que en menos de una semana han reverdecido. No os hemos contado todavía que por toda la ciudad se ven señoras con pañuelo, sentadas en unos minitaburetes con una caja de cartón delante como mostrador, donde venden pipas de girasol que aquí son completamente negras, más pequeñas que en España y muy buenas, y que todo el mundo come mientras pasea, tirando las cáscaras al suelo. Otra curiosidad del día es que los gatos aquí tienen un pelo muy largo, como si fueran cruces de gatos de angora, será por el frío invierno y que todos los días vemos a un hobre tocando una guitarra española en el paseo.

Sexta visita

Domingo, 10 de mayo de 2009

Como ayer cenamos tan bien, el desayuno hoy ha sido ligero: zumo, macedonia de frutas con yogurt, dos tortas redondas rellenas de requesón y café o té.

Ayer nos enteramos de que alguna pareja se había quejado de que nosotros visitábamos dos veces al día la casa cuna, cosa que es mentira, y no tenemos ni idéa de donde ha salido esta idea, más cuando nos controlan el horario de entrada y de salida, y encima tenemos siempre al lado a la traductora. El caso es que ella ha recibido una llamada de atención por parte de la directora del centro sin comerlo ni beberlo. ¡Ya nos gustaría estar más horas con el pequeño!.

Hoy cuando hemos llegado, ya le habían vestido y estaban a punto de darle el biberón, porque los festivos empiezan antes ya que hay menos personal. El bibe se lo hemos dado nosotros y tambien un masaje, y después a pasear.

Hoy estaba especialmente bonito. Le hemos hecho varias fotos, llorando, dormido... y en el patio nos hemos encontrado con una americana que estaba jugando con su hijo. La novedad hoy es que han sacado un cochecito de seis plazas para seis bebés que utilizan para pasear a los niños por el patio. ¡Están en todo!

Después, Aizhan non ha preguntado dónde queríamos ir, y hemos ido al super,y a la salida queríamos ir a conocer la maternidad, pero ha recibido unas llamadas de Mary, nuestra vecina americana, que le estaba esperando hacía rato para que la llevase al aeropuerto (vuelve a su casa con su nena después de dos meses en Petro) y Aizhan se había olvidado, así que a la carrera hemos vuelto al hotel. Esta mañana también ha venido solo el chófer, porque ella se había dormido y ha ido directamente a la casa cuna, se nota que estamos en fiestas.

Por la tarde hemos ido a casa de Paco y Mª Ángeles sobre las seis, nos ofrecieron su lavadora para hacer la colada, y nos ha venido muy bien. Son encantadores y están siendo de mucho apoyo para nosotros, además de ser los perfectos anfitriones por su ya larga experiencia de días en esta ciudad. Después nos han acompañado hasta el hotel. Hoy hemos visto el termómetro del paseo marcando 27 º.

Quinta visita

Sábado 9 de mayo, día de la Victoria

Fiesta nacional en Kazajistán, han engalanado la ciudad para conmemorar la victoria de los aliados en la II Guerra Mundial.

Ayer por la tarde ultimaron los preparativos, todo el paseo de la Constitución (calle central peatonal que atraviesa la ciudad) se llenó de ramilletes de globos, luces y globos inchables gigantes además de varios escenarios.

Como cada día, aún siendo festivo a las diez estábamos en la Casa Cuna, y nos hemos llevado la sorpresa de ver a un guarda de seguridad en la puerta, que al parecer está los fines de semana porque hay menos personal. Al ir a buscar las zapatillas para entrar al interior, las de Juan habían desaparecido, y ha tenido que ponerse otras de las que hay para invitados.

Cuando hemos entrado, el niño estaba en un taca-taca, pero quieto, no mueve las piernas todavía. Ya le habían vestido y dado el biberón. Como las cuidadoras eran jóvenes se han dado más prisa, pero nos han quitado el privilegio de disfrutar de esos momentos.

Hemos salido al patio hoy con un mono amarillo (el niño), el peque estaba intranquilo, mientras paseábamos hemos visto como se columpiaba otra nena más mayor acompañada de sus papas americanos que comparten hotel con nosotros. Al poner al niño en el columpio, le ha gustado pero se quedaba dormido, Juan le ha sacado y se le ha dormido en brazos. Aprovechando que estaba relajado, Chus le ha hecho masajes en las piernas. Al ratito se ha despertado y parecía que le dolía la tripa y la boca, porque cuando muerde muy fuerte el dedo se calma. Hemos entrado para adentro tras hecernos fotos sentados en una especie de cenador pequeño del patio, y la asistenta (así las llama la traductora) se lo ha llevado a la cuna y lo ha tapado con su mantita de colores, mientras escuchábamos como le cantaba una nana en ruso. Una vez más nos sorprende lo bien que tratan a los niños.

Antes hemos visto como paseaban por el patio a otros niños más mayores que ya andaban. Al ir a dejar las zapatillas para irnos a la calle, Chus a visto al guarda de seguridad dormitando en una esquina con las zapatillas de Juan puestas. No habían desaparecido.

Nos hemos ido al hotel con Aizham a buscar a Mery, otra americana y su nena y los cinco hemos ido a ver el ambiente del paseo. Estaba lleno de policías, militares con su traje de gala y otros con uniforme de la II Guerra Mundial, niñas con taconcitos y unos enormes lazos típicos rusos, también había carros de caballos, caballos para pasear y un trenecito. Los hombres con traje y corbata, las mujeres elegantes y con tacones, pero sobre todo lo que más nos ha sorprendido es ver a los veteranos de guerra de Petropavlovsk, los pocos supervivientes que quedaron y están vivos todavía, paseando vestidos de traje y con sus medallas colgadas en la solapa de las chaquetas. Nos hemos hecho una foto con un anciano de 85 años que al pedírselo y decirle que éramos españoles se ha emocionado, nos ha dicho que quedaron vivos muy pocos de los que fueron al frente.

Hemos visto unas tiendas de campaña militares y nos hemos acercado, porque había unas colas tremendas, se estaba representando una escena de la guerra, repartiendo comida a la población, daban un bol de arroz y té. Los jóvenes, algunos iban disfrazados muy orgulloson con trajes militares soviéticos de entonces, y las chicas de enfermeras militares. En toda la celebración abundaban los símbolos soviéticos, creo que con cierta nostalgia, porque se veían algunas camisetas prosoviéticas. También los había con chandal de marca o de imitación.

Han actuado algunos grupos en los escenarios que nos ha gustado ver dada la diferencia cultural. Hemos comprado bananas en un puesto de fruta, donde además vendían tomates preciosos, pepinos de la tierra e hinojo, que aquí utilizan en las ensaladas y en las tortillas. En este puesto también vendían globos, helados, manzanas caramelizadas... mientras escuchábamos sorprendentemente para nosotros como bailaban en casakchoc (ha sido volver unos años atras...), otro grupo cantando "Sobreviviré" en ruso, o niñas de colegio bailando canciones patrióticas.

A la vuelta al hotel, para celebrar el día de fiesta hemos comido en el retaurante una pequeña ensalada griega, una especie de sanjacobos de pollo con guarnición, de postre frutas cortadas en rodajes y helado, unos 3.500 T.

Después de hacer labores caseras hemos salido otra vez a dar una vuelta con Paco y Mª Ángeles, y después de escuchar algunos grupos nos hemos sentado en el exterior de un restaurante ruso que hay en el paseo, y nos hemos dado un super homenaje con cerveza kazaja, ensalada griega otra vez y unos filetes rusos de cordero, patatas y salsa de tomate que estaban buenísimos.

Ha habido fuegos artificiales, y a las 11:30 nos han sonado los teléfonos, primero a Juan y después a Chus, así que cuando hemos llegado al hotel nos han dicho que habían llamado de España, suponiendo que llamaban de Burgos, hemos devuelto la llamada.

lunes, 11 de mayo de 2009

Cuarta visita

Viernes 8 de mayo 2009

Hemos vuelto a repetir desayuno, como cada día a las 9:45 nos recoge el chófer y la traductora y hemos ido a la Casa Cuna. Ha sido un día raro. Juan ha intentado darle el biberón, y lloraba porque no salía nada, la tetina era nueva, Aizhan la ha cambiado y ha mejorado un poco, pero le costaba mucho, así que Chus le ha ayudado apretando la tetina con el dedo (gajes del oficio) mientras con otro dedo le acariciaba la mejilla.

Nada más terminar y hacerle eructar, nos han dicho que la asistente se lo iba a llevar al hospital a la revisión de ojos, así que ni vestirle nos han dejado. Le han puesto ellos la ropa y se lo han llevado, apenas unos minutos con él. 

Tampoco nos han dejado acompañarle al hospital, así que hemos aprovechado para visitar tiendas, y como Aizhan nos había conseguido un plano en la librería de al lado de la universidad, nos hemos ido aprendiendo sitios donde ir andando.

Primero nos ha llebado a mirar dombrás, y resulta que era una tienda donde vendían trajes de novia (todos de estili chino) y de fiesta, pero la otra mitad de la tienda era de artesanía y trajes tradicionales kazajos. Había yurtas (tiendas de los kazajos trasumantes en la estepa), muñecas con trajes kazajos, gorros, reproducción de instrumentos, pero solo uno de cada tipo... hemos disfrutado. Volveremos otro día a comprar si nos queda dinero.

Después hemos visitado una tienda de música, y allí el dombrá era profesional y estaba afinado, sonaba muchísimo mejor (tambien valía más de el doble). En la primera tienda, tambien había gorros kazajos de pelo con la cola colgando de 13 a 20.000 tengues, y otros de tela de 800 a 2.000 T.

Más tarde hemos ido a una tienda de deporte y nos hemos comprado bañadores para poder utilizar la piscina del hotel.

Hemos intentado comprar antifaces para poder dormir (es horroroso lo de la luz), pero no existen aquí, hay que traerlos de España, el caso es que allí en cualquier tienda de chinos, de deportes y farmacias los encuentras.

En el edificio del restaurante del paseo, hemos cambiado € a T a 199, como en Almaty, un poco mejor que hace dos días. El hotel es mejor pagarlo en Tengues, por que el cambio que te hacen es peor.

A la llegada al hotel nos hemos quejado de que no nos pasaban las llamadas, y resulta que hemos descubierto que nos dieron mal el número. Aizhan nos ha propuesto visitar hoy el museo de historia de Petropavlovsk a las 14:30, por lo que hemos comido algo en la habitación, hasta que nos ha venido a buscar.

El museo está muy cerca del hotel, hemos pagado las tres entradas y ella nos ha hecho de guía muy bien por cierto. Nos ha explicado además de la historia desde la prehistoria a la actualidad, muchos datos antropológicos y detalles referentes a las etnias y ramas familiares kazajas, que aquí son muy importantes. Hemos pasado allí más de dos horas, y hemos visto a gente conocida: una foto del rey de España dando la mano al presidente de Kazajstán, y en el panel de los ilustres locales, estaba la directora de la Casa Cuna. Nos ha gustado mucho la zona de artesanía, con varios modelos de alfombras, que por lo visto aquí no se pueden conseguir, en Almaty si. Junto a esto había una "yurta" que se podía visitar por dentro.

Interior de una yurta

Exterior de una yurta

Después regresamos al hotel y nada más sentarnos en la habitación, nos quedamos dormidos, estábamos agotados.

Hemos vuelto a salir a pasear con Paco y Mª Ángeles y las tiendas ya estaban cerradas, la mayoría cierran a las 7:30, pero abren todos los festivos y domingos. Les hemos enseñado donde está la Casa Cuna, el supermercado al que vamos y la peluquería a la que ellos habían ido y no sabían como llegar. Nuestra traductora nos ha dicho cual era. Hemos acabado en un garito dentro del parque, una casa con asador de pinchos de carne de cerdo en la calle, con un bar abajo y encima una terraza cubierta, y allí nos hemos quedado. Las risas han sido inevitables al ir a encargar lo que queríamos, no sabían inglés y gracias al diccionario de ruso pudimos hacernos entender. Aquí primero se paga, y luego te lo sirven. Las cervezas locales las han traido en vaso de plástico, y a las chicas con una pajita; en mi vida me hubiera imaginado tomar así una caña, pero como todos miraban y allá donde fueres haz lo que vieres, no había de otra. Os podeis imaginar el aire que tragas.

Había hecho calor, pero por la noche refrescó, Juan no se encontraba bien, así que volvimos sobre las 11 al hotel. Al llegar al hotel vimos que Zaragoza estaba conectada al skipe, pero solo nos oian, por lo que nosotros hablábamos y nos contestaban por escrito. Fué como estar radiando una historia...