lunes, 11 de mayo de 2009

Tercera visita

















Jueves 7 de mayo 2009

Acabamos de venir del apartamento de Paco y Mª Ángeles, son las 12 menos 20 de la noche, casi llevamos ya una semana en este país. Hemos cenado ensalada de tomate y pepino con aceite de oliva (que vale 6 € la botella de 200 cc.) y quesos kazajos en trenza, un pescado rojo marinado en aceite, como palometa, con cervezas kazajas y unas tiras de calamar salado que aquí se comen en el aperitivo con la cerveza. También hemos probado dos tipos de pan, negro ruso y caucásico, muy ricos, y zumo de granada y pasteles con miel, o sea un lujo, todo ello para celebrar su fin del periodo de visitas a su niña.

Por la mañana, hemos ido de manga corta, con un día de primavera precioso, y con los árboles despertando en tan solo dos días de cambio intenso de temperatura. La gente ha salido a la calle y el paseo estaba lleno de gente joven en grupos, casi todos vestidos de negro o en tonos oscuros, eso si, grupos de chicas por un lado y de chicos por otro, las chicas agarradas del brazo o cogidas de la mano. También había muchas parejas. Hemos visto muchas minifaldas con medias de cristal y tacones de vértigo.

Hoy nuestra experiencia con el niño ha sido bonita, parece que quería sonreir y no sabía, nos reconocía la voz. Ha llorado para protestar cuando hemos empezado con el masaje, parece que le moleste la pierna derecha al movilizarla. También hemos salido al patio.

Antes de que lo sacaran del dormitorio Chus estaba muy nerviosa y se ha echado a llorar de preocupación, la pediatra se ha ecercado y ha preguntado que le pasaba. Cuando la traductora le ha dicho que estaba preocupada, ella ha respondido que todo era recuperable. Aizhan se ha quedado con Chus un ratito.

En el patio hemos dado una vuelta por la derecha de la Casa Cuna, el niño miraba todo y se agarraba con fuerza, pero debe ser un placer para él salir al aire libre tras comer, porque se queda dormido. Aún así le hemos vuelto a pasar por el gusano y el columpio y le hemos cantado de nuevo. Al final, agotado se ha quedado como un tronco.

La pediatra contestó a Aizhan las preguntas que nos demandaba la pediatra de Barcelona con la que estamos en contacto, y Aizhan dijo que nos las enviaría por mail traducidas, pero no las envió hasta el día siguiente a primera hora.

Cuando llegamos al hotel, nos sentamos en la cama y hemos caido rendidos, durmiendo más de una hora.

Después hemos comido carne de caballo (como cecina aumada envasada al vacío, riquísima) con queso. Hemos llamado a la pediatra de Barcelona y se ha cortado dos veces, así que por la tarde hemos ido a un ciber a intentar solucionarlo. Al final nos ha indicado la conveniencia de hacer más pruebas.

Al final del día, hemos hablado con Zaragoza por el skipe.


Segunda visita

Miércoles, 6 mayo 2009

Nos hemos despertado a las 7, 3 de la madrugada en España, con dolor de ojos como cada día desde que estamos en este país, porque aquí no existen las persianas, y las cortinas no quitan la luz, además amanece antes, y hoy, sorprendentemente con sol, pero del de verdad. Hemos podido salir a la calle solo con chaqueta y chubasquero, esto para los petropaulenses es jauja, y han salido como hormigas a la calle, será que va ha empezar la primavera.

Hemos ido al orfanato y el niño estaba dormido, nos han dejado entrar a la habitación y al ratito se ha despertado. En la habitación hay 9 cunas pegadas unas a otras, cada una con la identificación del bebé. Todas tienen una bonita manta artesana como de ganchillo y de muchos colores, de todas formas no les hace falta, ya que la temperatura en el interior de todos los edificios es muy elevada, y al entrar tienes que quedarte en manga corta. Estaba tumbado boca arriba, al despertarse soltó el chupete, que aquí son sin asa (solo se lo ponen para dormir y así lo asocian con el descanso). Cuando ha abierto los los ojos, Juan se ha emociodado y se ha tenido que salir. Chus lo ha cogido en brazos y lo ha llevado a cambiar. Es como un bebito en sus primeras reacciones, y muy blandito.

Hoy ha protestado al empezar el masaje, y le hemos visto llorar con fuerza al acabar el biberón, creemos que se ha quedado con hambre, lo hemos comentado, y nos han dicho que ya le dan suficiente, que comen cinco veces al día y que no pueden darles más porque los médicos no les dejan.

Como nada más acabar el biberón les sientan en una tumbona pequeñita para que no regurgiten, les ha sorprendido que Chus, con una simple maniobra de estiramiento del cuello agarrando la cabeza y un par de palmaditas, el niño haya echado un eructo de aupa. No veais que cabreo se ha cogido hoy cuando Juan, que le ha dado el biberón en un santiamén, le ha quitado la tetina de la boca. Para que se callara, le hemos dejado el chupete y se ha quedado más tranquilo.

Ha salido el sol, hoy hay 12 grados en Petro y por ello nos han permitido salir al patio. Una cuidadora con dos cochecitos ha puesto a los niños al sol en la puerta, y nosotros hemos sacado al niño enfundado en un mono rojo (parecía un osito) y ha conocido la calle por primera vez en su vida, ¡que emoción!, no podía abrir los ojos, ya que los tiene muy claros y le molestaba mucho la luz. Con el placer del aire y el sol se ha quedado dormido un rato. Luego hemos paseado hasta una sombra y entonces ha abierto los ojos. Le hemos enseñado el parque, hemos tocado un árbol, y miraba a ambos lados como si mirara todo sin reconocer nada. También le hemos puesto en un columpio y le hemos hecho un poco de masaje, además de cantarle otra vez para que vaya conociendo nuestras voces y... otra llorera cuando nos hemos dado cuenta que se giraba hacia nuestras caras al hablarle. Hoy estaba más alerta.

Antes de salir al patio, ha llamado la traductora de español desde Almaty y ha hablado con la pediatra para traducirnos algunas cuestiones que nos solicitaban desde Barcelona. Nos hemos quedado un poco preocupados porque hay que hacerle algunas pruebas al niño que no sabemos si se podrán hacer en esta ciudad.

Al llegar al hotel, a las 15 horas nos han llamado Olga desde Barcelona por el skipe, y ha solucionado algunas cuestiones. Ellos desde allí se toman mucho interés y miran de ayudarnos a solucionar los problemas que aquí puedan surgir.

Hemos pasado dos horas con el internet dichoso intentando enviar datos, pero no ha sido posible por la lentitud de la conexión que tenemos. Al final Paco y Mª Ángeles nos han llamado, ya tienen fecha del juicio y están muy contrentos. Hemos salido a pasear con ellos y nos hemos tomado unas cañas y unos pinchos (de carne a la brasa) al aire libre. Como no sabíampos como funcionaba el garito, nos hemos sentado en una mesa, y una pareja de la mesa de al lado nos ha dicho en ruso, que teníamos que pedir, pagar y después nos lo traerían. En general las gente es bastante amable, aunque nos miran como bichos raros, a veces piensan que somos rusos, pero cuando nos oyen hablar, se echan a reir.


Las mujeres tanto de etnia Kazaja como las rusas son bastante atractivas, y todas llevan unos taconazos de impresión.

Hemos probado la cerveza local (fabricada en Karagandá) y las hay desde muy suaves a muy fuertes, y hoy en la compra hemos añadido una botella de vodka de Petropavlovsk que hemos metido al congelador (ya os contaremos).

La habitación no es muy cómoda, la mesa es bajita con dos sillones de sala de respaldo bajo, y hemos tenido que pedir un flexo para poder trabajar en ella. Tenemos la espalda destrozada, además no nos da tiempo de nada, la estancia aquí es atemporal y parece irreal, por el estrés que supone estar en continua alerta.

En esta ciudad de aproximadamente 250.000 habitantes, hay 20.000 estudiantes, que es muchísimo, y la mayoría hablan ruso, kazajo e inglés y algunos estudian alemán, español o griego. Hemos conocido la zona universitaria, y hemos visitado una librería con Aizhan, donde hemos comprado un mapa de Petro en ruso y varios cuentos infantiles en kazajo, ruso e inglés, nos ha sorprendido que hay muchos cuentos en los tres idiomas a la vez. Y hablando de idiomas y comunicación, cuando no está la traductora, nos apañamos a veces en inglés (algunos camareros entienden algo), a veces con un pequeño diccionario de ruso, a veces con el "kwikpoint" o el "poin it" (libritos de dibujos o fotografias para comunicación por símbolos) y siempre por señas.

Hoy hemos preguntado a la traductora si sabía de alquien que tocara el dombrá (instrumento nacional kazajo, que es como un laud de dos cuerdas y que ya habíamos visto en la Expo), y nos ha dicho que su hermana y sus tíos. Sería estupendo por lo menos apreder a afinarlo y poder comprar uno, pero ya veremos si nos queda dinero, esto es un sinfín de gastos. Hoy un cable alargador nos ha costado 800 tengues que son 4 €, y en los chinos en España nos habría costado la mitad.

Nos vamos a ir a dormir, estamos muy cansados, hoy hemos comido sardinas en lata, y ayer albóndigas de caballo (con Paco y Mª Ángeles en un autoservicio que además era pizzería y estaba todo muy bueno).

domingo, 10 de mayo de 2009

Primera visita

5 de mayo 2009

Nos ha costado mucho levantarnos por el agotamiento porque apenas descansamos. Nos duelen mucho los hojos suponemos que por la intensidad de la luz del día y de la noche.

Hoy lo más sorprendente del desayuno ha sido una sopa de pollo con trozos de pechuga.

A las diez ya estábamos en la casa cuna, a sido muy emocionante volver a ver al niño, con cierto miedo por la impresión. Los dos hemos llorado cuando lo hemos cogido en brazos. Le hemos cambiádo el pijamita y le hemos puesto un pañal de los que habíamos comprado. Aquí les ponen trapos plegados como pañal, pero están siempre muy limpios. Nos ha sorprendido que mientras hacíamos esto ha entrado una señora con un acordeón y se ha sentado en el sofá y a empezado a tocar. Nos han explicado que era para estimular la audición de los bebés (alucinante y precioso), hasta hemos bailado con el niño.

Después nos han dado un biberón pequeño y estrecho, de vidrio, como si fuera un botellín de agua con gas, con una tetina medio deshecha, y hemos pasado a una salita supervisados en todo momento por la traductora. Le hemos dado un masaje en las piernas, primero Chus y yo y después la Aizhan, que nos ha enseñado como lo hacen aquí; se quejaba un poco, pero no ha llorado.

Más tarde le hemos dado un osito panda que hemos traido de España, se agarraba a él, y lo miraba. Tanbién lo hemos balanceado y le hemos cantado a la "silla la reina", "un elefante se balanceaba" y "debajo un botón" a dos voces en canon. Nos han dejado unos momentos sólos para disfrutar de una cierta intimidad con el niño. El niño oyéndonos cantar se ha dormido, y tanto la traductora como las cuidadoras han alucinado al oirnos cantar.

Al entrar en el centro hay que descalzarse, dejar los zapatos y ponerse unas zapatillas y al salir al contrario, pero si tienes los zapatos sucios de barro, hay que limpiárselos con un palo con un trapo enrollado que hay en una especie de jardinera llena de agua que hay en la puerta.

Aizhan nos ha acompañado a comprar con el chófer a un supermercado que abre todos los días, muy limpio y ordenado, y como todos aquí, siempre está todo repuesto. Pegado a él, hay otro centro comercial donde hemos comprado fruta, todo está como en exposición. La fruta aquí es de lujo porque para los del pais resulta cara.

Hemos vuelto al hotel, donde nadie habla inglés excepto una camarera del comedor. Nos sorprende porque es un hotel donde van los extranjeros, y de hecho además de nosotros, hay varias parejas americanas.

Entre las compras hemos ido a una tienda de cosas de bebé "Chicco" y hemos comprado para nuestro niño, un sonajero de tela en forma de globo y un mordedor que a Chus le ha gustado mucho porque son dos cerezas, para estimularle la audición y que tenga algo para morder, ya que solo les ponen el chupete para dormir. Van de la cama al biberón, y del bobe a un parque gigante donde meten a 5 o 6 niños tumbados, y al que acaba de tomar el biberón le sientan en una sillita como de muñecas para que no regurgite. Algunos los ponen en dos taca-tacas, y se nota que los tratan muy bien.

Nuestro Hotel

La tarde a sido intensa, recopilando información en internet y recibiendo y elaborando los informes que nos ha pasado la traductora, para enviarlos a una consulta pediátrica a Barcelona por internet que ya esperaban noticias nuestras. Hemos acabado agotados. Tambien nos ha llamado Larissa, la traductora de español desde Almaty para preguntar que tal íbamos, le contamos el proceso y nos cometó que ella hablaría por los médicos del centro por teléfono y nos haría una traducción al español en ese momento.

Conocemos la Casa Cuna y a nuestro bebé

4 de mayo, lunes.

Nervios toda la noche, y el problema de la luz por no haber persianas, apenas nos ha dejado dormir. Hemos quedado a las 9, y el chófer, la traductora y la coordinadora de zona nos esperaba en el coche para ir a la degación del ministerio de educación. Teníamos que ir arreglados el primer día, así nos lo indicaron en Almaty, formales pero no demasiado, pero no sabíamos dónde y a qué íbamos.

Ya en el ministerio tras identificarnos, hemos pasado aun despacho dónde nos han hecho unas preguntas en ruso y que nos han traducido al inglés, eran como las que nos habían indicado para el juicio: por qué adoptamos en Kazajistán, dónte trabajamos, si teníamos conocimiento de que hay niños enfermos, si queríamos niño o niña, si sabemos que hay niños rusos y kazajos, y alguna más... Nos explicaron en Almaty que mientras nos hicieran las preguntas en ruso, mirásemos a los ojos a la persona que las hacía como si entendiéramos, y después escucháramos a nuestra traductora, y así lo hicimos. Hubo una pregunta que no teníamos muy clara (por la traducción) pero nuestra traductora supo salir del paso hablando con nosotros y respondiendo sin ningún problema.

Después de esta pequeña entrevista, nos dieron la autorización para las visitas a la Casa Cuna, donde nos dirigimos nada más salir de allí.

En la casa cuna tuvimos que esperar un rato porque los médicos estaban pasando visita. Allí se sumó la jefa de la coordinadora de zona, la responsable de educación, y todos pasamos al despacho de la directora del centro que además es pediatra y lleva 35 años en el cargo. Antes de entrar habíamos preguntado a Aizhan cómo debíamos presentarnos y saludar y nos dijo que dando la mano y las mujeres entre si, besos.

Una vez en el despacho, sentados, recogieron nuestros datos personales e hicieron el comentario de que Juan había nacido el mismo día que Lenin y a Chus le tocaron la cara y decían que era muy blanquita y suave, que parecía rusa. Ellos tan tranquilos y nosotros como flanes, la directora muy seria.

Por fin nos presentaron a un bebé de 7 meses al que nos pusieron encima y apenas pudimos apreciar por los nervios, aunque Chus ya se percató de que era prematuro. Apenas lo tuvimos en brazos 5 minutos, mientras la directora empezó a leer su historial médico y nuestra traductora tomaba notas. Era muy tierno y no sabíamos que teníamos que hacer con él, además estabamos a punto de echarnos a llorar, por los nervios, por la tensión, por la preocupación, por la sorpresa... pero aguantamos el tipo.

Al rato, vino la asistenta que lo había traido y se lo llevó. Entonces, la directora nos dijo que hicieramos todas las preguntas que quisiéramos, y Chus le hizo tantas y tan técnicamente que se quedó un poco sorprendida e hizo un comentario sobre que las enfermeras en España saben tanto como los médicos en Kazajistán, palablas que valoró muy positivamente la traductora, y por ello autorizó que al día siguiente Chus pudiera hacer una exploración del niño y además que pudiera hablar con la pediatra del centro. Acabó diciendo que este niño sólo necesitaba mucha estimulación y cariño, entonces fué todo un poco más relajado e incluso nos reimos con ella.

Acabado esto, salimos de la casa cuna y nos hicimos la primera foto en la puerta. Estábamos muy nerviosos los dos y nos hartamos de llorar por la tarde, dándole vueltas a todo, buscando información e interpretando los pocos datos que nos habían dado y que con la traducción del ruso al inglés y la mala traducción al castellano, aún se nos ha hecho más complicado.

Hemos tenido la suerte de que nos han llamado Mª Ángeles y Paco para contarnos cosas de su preciosa hija y nos hemos despejado un poco. Hemos cenado en la habitación del hotel y hemos recordado el trascurso del día que ha empezado con la variedad de desayunos que tienen en el hotel, 6 tipos distintos, todos muy rusos, hoy habíamos probado dos diferentes, uno con bol de arroz con leche, huevos a la plancha con embutido y ensalada de tomate y pepino y el otro con ensalada de remolacha, pasas y nueces y salsa de yogurt, unas creps de pan turco con requesón y tortilla con trozos de tomate e hinojo, además en los dos un vaso de zumo y café o té.

sábado, 9 de mayo de 2009

Llegada a Petropavlovsk

3 de Mayo domingo

A las site de la mañana ha venido Galin para llevarnos al Aeropuerto, ha pasado con nosotros el escaner y nos ha acompañado hasta la facturación. Allí hemos vuelto a pagar el sobrepeso en una taquilla en la que varias funcionarias hablaban entre si creo que en ruso y no tengo ni idea que me decían, al final con la calculadora nos entendimos, pagué y listo.

Embarcamos a la hora prevista y despegamos a las 8:45. Intemtamos hacer fotos del avión, pero tampoco nos dejó la policía. Era un avión pequeño, como un autobús antiguo con alas y hélices. Teníamos asiento asignado, pero estaba ocupado porque cada uno se sienta donde quiere, en ese momento pasó el piloto y muy amablemente nos colocó juntos pidiendo a otro que se cambiara de sitio. Nos quedamos sin ver las montañas de Almaty desde el avión porque nos tocó el lado opuesto y justo al lado del motor. Durante el vuelo vimos la estepa y muchísimos lagos (atravesamos todo Kazajistán de sur a norte), llegando a Petropavlovsk a las 13:10. Cuando paró el avión, intenté levantarme y me hizo sentar el azafato, porque nadie se levanta hasta que no sale el comandante, que por cierto se acercó a nosotros y nos preguntó en inglés como había sido el vuelo. En Almaty había muy buena temperatura, pero al bajar del avión conocimos el frío siberiano de Petropavlovsk.

Al llegar al hall del aeropuerto (muy pequeñito) para recoger las maletas una chica de rasgos kazajos, morena de pelo largo rizado y muy guapa (Aizhan)  vino directamente a nosotros y nos preguntó si eramos españoles, en inglés. Era evidente que los españoles que esperaba no podían ser otros. Esperamos en una ventanilla a que nos dieran las maletas y allí nos presentó al chófer. Aizhan habla algo de español además de inglés y sobre todo hace por entenderse.

Camino de la ciudad, apreciamos zonas pantanosas con variedad de aves y bosques de abedules sin hojas todavía. El día era gris con viento muy frío. Suerte de los anoraks que llevabamos y que en Almaty creimos que no ibamos a necesitar. De vez en cuando el chófer tenía que esquivar tremendos baches en la carretera, dejamos a la derecha el desvío hacia Omsk (Rusia) y llegamos a un control policial que hay a la entrada de Petropavlovks.

Nos llevaron a un hotel donde se alojan los extranjeros. Nos instalamos en la habitación que es tan grande como el apartamento de Almaty y la puerta se sigue abriendo hacia afuera. Por supuesto hay moqueta y los cuadros son frescos pintados en la pared. El hotel está decorado con reproducciones de antiguas esculturas y pinturas kazajas. Nos han enseñado una suit, pero hemos decidido quedarnos en la habitación porque aunque no es muy cara, pensando que en principio hemos de estar aquí un mes, supone mucho dinero.

Hemos comido lo que traíamos en la habitación y hemos pasado la tarde en el hotel. Nos han enseñado las piscina, el gimnasio, la pista cubierta y las dos saunas, todo incluido en el precio del hotel.

Por fin nos hemos conectado a internet y hemos visto un mensaje de Paco y Mª Ángeles, unos vascos que viven en Málaga y que llevan bastantes días en Petro visitando a una niña en Poludino. Hemos quedado con ellos en la puerta de la mezquita, y preguntando al del hotel, hemos llegado a encontrarnos. Hasta llegar allí ha estado nevando. Ha sido una tremenda alegría poder despejar la cabeza hablando en español con personas que están en tu misma situación pero con el proceso más avanzado. Nos han indicado lugares en esta ciudad, una pizzería, tiendas etc. y nos hemos tomado un té sin parar de hablar.

Nos han llevado hasta su apartamento y después nos han acompañado hasta el hotel. Ha sido de gran apoyo para nosotros poder contar con su hospitalidad.




Excursión a las montañas

El día 2 al mediodía, después de firmar todos los documentos ha venido el chófer y nos ha llevado a una excursión de 40 € a las montañas de Almaty. Hemos pisado la nieve kazaja, hemos subido a una pista de sky (que ya estaba cerrada porque dicen que no hay nieve, pero en España con esa nieve esquiaríamos hasta el verano), y allí nos hemos subido a un telesilla que en dos tramos te lleva hasta un gran lago, pero nos hemos vuelto en el primer tramo porque de repente a cambiado el cielo y amenazaba tormenta. Aún así ha merecido la pena por las vistas y paisajes. Hemos tocado abetos desde el telesilla, por lo que podéis imaginar lo altos que eran.

A la vuelta del telesilla, hemos comido al aire libre con Galín el chófer dos pinchos de carne de cordero y dos cervezas de medio litro (aquí son todas así) nosotros, y uno de pollo y un té, él. Nos costó 11.200 tengues, a 198 t. el euro, podeis calcular lo carito que nos salió el pincho, allí pagamos las vistas... Durante la comida, Galin que solo hablaba algo de inglés nos enseño algunas palabras en ruso y kazajo gracias al "point it" librito donde aparecen fotos y dibujos de casi todo lo necesario para comunicarse con imágenes.

Bajamos a Almaty y Galín nos dió una vuelta por la ciudad, vimos un monumento, y allí haciendo fotos, un policía se acercó a Chus y le hizo enseñar las fotos para comprobar que no salía él. Después vimos el monumento a los soldados muertos en la 2º guerra mundial, con una llama encendida y con dos bodas haciéndose fotos.

Un poco más allá en el mismo parque de este monumento que está lleno de tulipanes naranjas y amarillos, vimos por fuera una iglesia ortodoxa y una plaza llena de puestos de gente vendiendo. Nos han dicho que no digamos porqué estamos aquí, aunque todo el mundo lo sabe, y lo pudimos comprobar porque una señora de los puestos callejeros, se levantó y se dirigió directamente a Chus para vederle juguetes y cuentos infantiles.

Después fuimos a un cibercafé muy grande para enviar correos a la familia y el chófer nos llevó al apartamento.

Ya sólos nos acercamos al supermercado de 24 horas y a unos puestos de comida preparada donde compramos la cena (una especie de arroz tres delicias típico de Almaty y pan caucásico). También entramos en una librería muy grande buscando una guía de Kazajstán, pero no tenían ni siquiera en inglés. En esa misma tienda vendían discos y DVDs y hemos comprado música tradicional kazaja.

Hemos llegado agotados, qué diferente se vive todo aquí, en España el estrés de la incertidumbre, y aquí cansancio, darle vueltas a la cabeza y no saber lo que nos espera.

Curiosidades hay muchas, dice Chus que el chófer es muy guapo, alto de tipo fino, y con rasgos kazajos. Aquí nos miran porque los diferentes somos nosotros, las mujeres son especialmente guapas y atractivas con una gran variedad de rasgos que da la mezcla de distintas etnias. En algunas cosas, la ciudad parece España hace 20 años, no hay rotondas, el tráfico es bastante caótico, y las prioridades en los cruces no existen, pitan continuamente... Los coches son casi todos buenos, se ven Mercedes, BMW, Audis, y sobre todo Toyotas y Mitchubisis, algunos con el volante a la derecha. Los autobuses son cutres u con cortinas de tela y pompones. Las paradas de autobús tienen todas un quiosco pegado y hay trolebuses. Por la calle de vez en cuando se ven grupos de gente sentados sobre sus talones con una agilidad envidiable, como en India o China, bebiendo cervezas, o leyendo.

En casa se va sin zapatos, los zapatos hay que dejarlos en la puerta, toda la casa está enmoquetada o llena de alfombras, incluso el w.c. Por dentro el papel higiénico no tiene agujero y es parecido al papel Elefante de antaño además no se tira a la taza sino a una papelera anexa para evitar atascos.

En nuestro apartamento no había de nada. Las sábanas son de 135 y la cama de 160. Las toallas son de playa, seguro que las dejaron otros antes, el video no funciona o está mal conectado, la puerta del baño se cae porque falta una bisagra, la puerta de la calle se abre hacia afuera y hay que poner pestillo por dentro y nos dicen que hay que dejar la luz encendida y que no salgamos por la noche. Las cortinas de la ventana son de estilo chino, brillantes y no hay persianas en ninguna parte por lo que es muy dificil dormir en cuanto amanece al no estar acostumbrados a tanta luz.


  

lunes, 4 de mayo de 2009

Estancia el Almaty

Del 27 al 30 fueron tres días de locura, de preparativos, llamadas, consultas idas y venidas, pendientes de que nuestro visado llegara a Barcelona desde la embajada en Madrid, para que nos sacaran los billetes. Por fin el día 30 por la mañana llegaron los visados, y teníamos que viajar cuanto antes a Kazajstán para estar el lunes (hoy día 4) a Petropavlovsk, así que estuvimos de 3 a 9 de la tarde en Barcelona para coordinar vuelos y recibir instrucciones... y la maleta sin hacer... Salíamos al día siguiente a las 10:30 del Aeropuerto de Barcelona. Estuvimos hasta la madrugada acabando el equipaje, todo a la carrera.

Llegamos a Frankfurt a las 13:00 con diez minutos de retraso, salimos a la carrera a buscar la puerta de embarque para Almaty (hora de embarque 13:10), llegamos con los higadillos fuera porque atravesamos numerosos pasillos y cintas trasportadoras que se nos hacían interminables por lolejos que estaba la puerta B61. Allí montamos en autobús y después de haber corrido tanto, no se puso en marcha hasta las 13:50 esperando a los pasajeros de otros vuelos. De allí 15 minutos en autobús (dentro del aeropuerto) hasta el avión, salimos con una hora de retraso.

Antes hemos sobrevolamos los Alpes y unos lagos inmensos. De Frankfurt a Almaty hemos sobrevolado al sur de Moscú. Sobre las 18 horas españolas, hemos visto el espectacular atardecer en los Urales, en el monitor de cada asiento del Airbus podíamos seguir la ruta del avión, de Minsc al sur de Samsara y de allí recto a Almaty. Vajamos con Lufthansa, el avión de Frankfut a Almaty era muy grande, tenía 2 pasillos con cuatro asientos en el medio y dos a cada lado, la mayoría de los centrales desocupados, por lo que pudimos aprovechas para tumbarnos un rato, ya que el viaje duró hasta la 1 de la madrugada (21 horas en España).

Llegamos a Almaty y nos esperaba Galin, el chófer con un Toyota de asientos de piel muy cómodo, para llevarnos al apartamento. Nos lo enseñó, la calle sin luz, y la entrada eran muy cutres, pero el apartamento estaba decente. Sólo un inconveniente, olía muchísimo a tabaco. Como no había de nada, Galin nos llevó en el coche a cambiar € a tengues y a comprar a un supermercado que estaba abierto a todas horas y lleno de gente comprando, eran las 2 de la madrugada.

El día 2 de mayo sábado, fue un día raro, tuvimos la sensación de estar flotando como si estuviéramos viendo una película de la que nosotros éramos los protagonistas. Teníamos la sensación de que se nos escapaba el dinero a chorros, como si tuviéramos un grifo abierto en el bolsillo. Esta ciudad es cara. En el supermercado hay de todo, todo pero algunas cosas muy por encima del precio español. Como hay de todo no merece la pena pagar los 200 € de sobrepeso que nos costaron los 11 Kg. de más (solo se permite 20 Kg. por persona).

Hemos pasado el fin de semana con un trancazo impresionante (de catarro no de vodka), pero ahora ya estamos mejor. En Almaty, la temperatura era como en Barcelona, hacía calor, pero ya os contaremos los cambios constantes de temperatura que hemos sufrido.

Por la mañana, vinieron al apartamento la traductora, la tramitadora y una notaria para que firmáramos autorizaciones para gestionar la adopción. Además nos informaron de todo el proceso y ya nos dieron los billetes para Petropavlovsk y les alquilamos un móvil kazajo para poder llamar más barato (merece la pena).

Cuando llegamos al Aeropuerto de Almaty, nos sorprendió que todos los policías y funcionarios en la recepción de este vuelo llevaban mascarilla, suponemos que porque el vuelo venía de un país con casos de gripe A, así que por si acaso nos tragamos las toses y estornudos mientras nos hacía una foto el policía de inmigración y la comparaba electrónicamente con la del pasaporte (vaya avances). Esto viene a que la tramitadora apareció en nuestro apartamento también con mascarilla porque estaba acatarrada (sanitariamente chapeau).